Una relación con el diablo, es una relación con tu verdadero yo....

Suele suceder que nos miramos al espejo y difícilmente podemos reconocernos a nosotros mismos, casi siempre posterior a una acción que jamás creímos ejecutar sin importar cuál esta sea. Observamos detenidamente, y trazamos con las manos nuestras facciones para asegurarnos de que seguimos siendo la misma persona. Nos pasa por la mente los recuerdosfugaces en los que nos vemos como alguien más, como un voyerista que observa un poco de lejos sin decir nada. Es a través de estos vistazos que podemos vislumbrar ese pequeño demonio que se esconde tras nuestras pupilas, ese que se asoma solamente en nuestros peores momentos, los más vulnerables, cuando la consciencia no nos permite detenerlos tras las rejas de la razón..

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